Aula invertida: ¿Qué es? una posible respuesta a la enseñanza de contabilidad con TAC

De todas las estrategias didácticas, analizadas sus ventajas y desventajas, se eligió una de las posibles, la estrategia de Aula Invertida.

Sin descartar que existen otras estrategias, todas con ventajas e inconvenientes, ésta tiene ventajas innegables para la enseñanza de la contabilidad y otras materias.

¿Que es una estrategia didáctica?

La conceptualizamos  como la planificación del proceso de enseñanza-aprendizaje para la cual el docente elige las técnicas y actividades que puede utilizar a fin de alcanzar los objetivos de su curso.

Frida Díaz Barriga la define como "procedimientos que el agente de enseñanza utiliza en forma reflexiva y flexible para promover el logro de aprendizajes significativos en los alumnos"[1].

Los métodos y técnicas que enseñanza: constituyen recursos necesarios de la enseñanza que son los vehículos de realización ordenada, metódica y adecuada de la misma.

Método de enseñanza es el conjunto de momentos y técnicas lógicamente coordinados para dirigir el aprendizaje del alumno hacia determinados objetivos.

Habría que caracterizar de acuerdo a diferentes clasificaciones lo que es son estrategias y utilizaremos una clasificación de Enrique Martínez-Salanova Sánchez[2].

Para ello veamos clasificaciones de acuerdo a diferentes puntos de vista para lograr una más acertada caracterización de la estrategia de Clase Invertida.

Del punto de vista de la forma de razonamiento pueden clasificarse en métodos Deductivos, Inductivos y Analógicos (o Comparativos).

Deductivos:

Cuando el asunto estudiado procede de lo general a lo particular. El profesor presenta conceptos, principios o definiciones o afirmaciones de las que se van extrayendo conclusiones y consecuencias, o se examinan casos particulares sobre la base de las afirmaciones generales presentadas. Por ejemplo: si el profesor de Contabilidad quiere explicar el método de partida doble una forma de hacerlo es enunciando los principios y posteriormente se enumeran o exponen ejemplos en donde se aplican los principios en la registración contable.

Es el más común. Es muy adecuado cuando los conceptos, definiciones, fórmulas o leyes y principios ya están muy asimilados por el alumno, pues a partir de ellos se generan las deducciones.

Inductivos:

Cuando el asunto estudiado se presenta por medio de casos particulares, sugiriéndose que se descubra el principio general que los rige. Es el método activo por excelencia, que ha dado lugar a la mayoría de descubrimientos científicos. Se basa en la experiencia, en la participación, en los hechos y posibilita en gran medida la generalización y un razonamiento globalizado.

Un ejemplo de esto sería si el profesor quiere introducir una técnica de registración de ajustes contables a la realidad en donde se explica como realizar dicho ajuste y luego sacar conclusiones sobre la información contable, sugiriendo que dicha técnica se puede aplicar no solamente a un rubro en particular sino a todos los que cumplan las mismas condiciones y características.

El método inductivo es el ideal para lograr principios, y a partir de ellos utilizar el método deductivo.

Analógico o comparativo

Cuando los datos particulares que se presentan permiten establecer comparaciones que llevan a una solución por semejanza hemos procedido por analogía.

El pensamiento va de lo particular a lo particular. Es fundamentalmente la forma de razonar de los más pequeños, sin olvidar su importancia en todas las edades. El método científico necesita siempre de la analogía para razonar. Los adultos, fundamentalmente utilizamos el método analógico de razonamiento, ya que es único con el que nacemos, el que más tiempo perdura y la base de otras maneras de razonar.

En las clases de contabilidad de bachillerato de tercer año se enseñan como calcular los indicadores financieros y a su vez como sacar conclusiones lógicas para gestionar una organización deduciendo la información de dichos indicadores comparándolos contra si mismos en el tiempo y con datos de otras empresas referentes.

Metodologías activas y pasivas de enseñanza-aprendizaje

Otra clasificación divide los métodos en cuanto a las actividades externas del alumno y los clasifica en métodos: pasivos y activos

Método pasivo:

Cuando se acentúa la actividad del profesor permaneciendo los alumnos en forma pasiva. Exposiciones, preguntas, dictados...

Método activo:

Cuando se cuenta con la participación del alumno y el mismo método y sus actividades son las que logran la motivación del alumno. Todas las técnicas de enseñanza pueden convertirse en activas mientras el profesor se convierte en el orientador del aprendizaje.

De acuerdo a estas clasificaciones, las estrategias de Aula Invertida se adaptan a todas las situaciones, dado que según las circunstancias, la metodología se adapta a los objetivos dependiendo del alumno, de los recursos tecnológicos utilizados, adaptándose a veces a situaciones en donde se analizan conceptos teóricos donde el profesor marca un contexto y una base teórica para resolver una situación problema y en otras es posible dejar librado al alumno o al grupo de alumnos una solución que se llega manejando otros conceptos adquiridos por sus integrantes aprovechando la sinergia del proceso educativo.

Podemos resumir que esta estrategia didáctica de aula invertida se adapta a diferentes situaciones dependiendo de los objetivos educativos a alcanzar.

Resumen

El "Flipped Classroom", "aula invertida", "aula volteada", "aula inversa" o “Método Just in time” es una estrategia didáctica, caracterizada por ser una estrategia de enseñanza que ha cambiado el modelo tradicional de aprendizaje ya que hace mayor énfasis a la práctica, pero que aún no tiene una definición uniforme.

Esta estrategia didáctica se basa en ambientes flexibles: los estudiantes pueden decidir como van a aprender y las formas en las que procesar el pensamiento. 

El aula invertida puede ser en la práctica una modalidad de aprendizaje semipresencial o mixto.

No es una estrategia de aprendizaje individual.

Aprendizaje mixto proviene de la expresión del anglosajón “blended learning”, aprendizaje que utiliza las estrategias presencial y virtual, tomando de ellas lo mejor de cada una.

La figura del profesor aquí se asemeja a la de un guía o tutor que realiza un planteo previamente planificado y luego un monitoreo del avance del conocimiento adquirido por el alumno creando herramientas didácticas para facilitar el proceso de enseñanza y utilizando instrumentos de evaluación que permiten abarcar varios estilos de aprendizaje y convierten de este modo al alumno en el centro y en el responsable del proceso de anseñanza-aprendizaje.

El docente en otra etapa del proceso educativo pasa a ser una figura de acompañamiento que permite comprobar el entendimiento de los procesos del acto educativo. 

Resumen: ¿Qué es el aula invertida?

El Aula Invertida lo podemos caracterizar entonces como una estrategia didáctica semipresencial con apoyo en TIC basado en tres componentes: 

1)      aprendizaje basado en el estudiante, (actividades colaborativas y dinámicas que implique procesos formativos valorados en el curso);

2)      habilidades superiores de pensamiento (que no solamente tengan en cuenta las habilidades primarias: como recordar y entender, sino también habilidades superiores, como prácticas dinámicas), y

3)      monitoreo y evaluación (dedicar tiempo a la evaluación formativa y ponderación sumativa).

La implementación de un sistema de aula invertida se basa principalmente en implementaciones digitales o más genéricamente: Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y como tal tiene todas las ventajas que se adaptan a diversas estrategias de enseñanza-aprendizaje adaptables al alumno.

Otra ventaja que favorece este proceso es la de adaptarse a los tiempos y espacios de los educandos, permitiendo flexibilidad horaria: ya sea en los horarios de ingreso al aula, así como la duración dentro de la ella, permitiendo la posibilidad de múltiples ingresos a la misma.

El alumno puede revisar tantas veces como su condición lo permita para lograr un porcentaje de aprendizaje del cien por ciento de lo que se le propone, si así lo deseara. 

Si las herramientas didácticas son convenientemente planificadas y ejecutadas se podría esperar que el logro del aprendizaje dependa de un factor motivacional que depende de aspiraciones individuales, factores grupales y culturales según la terminología de Vigotsky. El profesor debe estar preparado para entender esto y tener estrategias para lograrlo de acuerdo a cada estudiante o grupo de estudiantes en sus condiciones particulares. La etapa de evaluación (de proceso y evaluación final) surge como actividad preponderante en el proceso de enseñanza.   

Desde otro punto de vista, permite estar en diferentes ambientes físicos y no necesariamente en el centro educativo; permite el acceso al aula de diferentes lugares y dispositivos.

En resumen: potencia la libertad del alumno ya que permite que se organice su tiempo en forma autónoma accediendo desde distintos lugares de acceso disponibles y dispositivos utilizados.

Por otro lado, el papel del profesor está centrado en la planificación y selección o creación de contenidos, la motivación, al acompañamiento a cada alumno guiándolo en su proceso de aprendizaje y el control del proceso al evaluar los resultados. 

Requiere un proceso de monitoreo del avance del aprendizaje de cada alumno.

En un contexto de un proceso de comunicación, la efectividad está mejorada en el sentido de que el proceso de retroalimentación asegura, en teoría, que el resultado se logre en forma eficiente porque el profesor, que es un especialista en el conocimiento a enseñar y de pedagogía y didáctica, puede monitorear el avance del aprendizaje y concentrarse en reforzar los contenidos menos comprendidos con las herramientas apropiadas a cada situación.

En cierta medida podemos decir que los tiempos y lugares se adaptan a las condiciones del alumno.

Al igual que siempre, el profesor tiene la responsabilidad del proceso de enseñanza, pero el énfasis del proceso en este caso está en la etapa de planificación, en su formación didáctica y pedagógica y el proceso evaluativo. 

El contacto presencial con el alumno no es el más importante, como antes se daba en la enseñanza presencial.

La intervención del profesor se da interviniendo en donde el alumno se detiene o se dificulta su avance en el proceso de aprendizaje.

La formación técnica del profesor es fundamental concentrándose en dos aspectos: formación en los contenidos de las materias y pedagogías y mantenerse actualizado en las herramientas de las tecnologías de información y comunicación (TIC), que pasan a ser preponderantes.

En términos de tendencias, podría decirse que en este contexto las habilidades del profesor irán cambiando, concentrándose en las etapas de la planificación y preparación del contenido de las clases “a medida” del alumno y en la etapa de evaluación (o retroalimentación, en un proceso de comunicación) y disminuyendo la importancia en el aspecto que en la clase presencial es fundamental, que es el dictado de la clase.

Esta etapa, la presencialidad, puede llegar incluso a desaparecer, pero no necesariamente, porque existen diversas alternativas para estar en contacto con el alumno y ayudarlo a mejorar el proceso de aprendizaje, como el uso de herramientas sincrónicas como las videoconferencias como Zoom o Team, chats, whatsapp, entre muchas otras. Las condiciones de esta pandemia del año de 2020 nos permiten afirmar esto, porque lo hemos comprobado en la realidad que el proceso educativo continua aún sin presencialidad. Los resultados no son mejores, ni peores; son diferentes.

En términos teóricos, la posibilidad de que el alumno alcance el máximo de conocimiento en un tema específico a aprender es posible alcanzarlo a través de esta forma de aprendizaje ya que le es posible al alumno volver sobre los contenidos digitales y acceder a distintas modalidades de aprendizaje, adaptables al alumno por el profesor, considerando que en el proceso de enseñanza-aprendizaje no todos aprenden de la misma forma y en el mismo tiempo.

Por el lado del docente, si los contenidos digitales no son adecuados, es posible planificar y crear contenidos adaptables a la situación diagnóstica particular de los integrantes del aula y monitorear la dedicación del alumno y los resultados que va obteniendo, así como dosificar la cantidad suficiente de material didáctico para alcanzar los objetivos pretendidos en las horas de clase asignadas en la curricula.

El uso de contenidos digitales y evaluaciones diversas permiten también automatizar las evaluaciones, reduciendo los tiempos de monitoreo y las evaluaciones del profesor. 

También, el uso de indicadores de desempeño es algo que los profesores deberán desarrollar y aprender a interpretar para el logro de un resultado más eficiente. El indicador de desempeño permitiría interpretar si se han alcanzado los objetivos del proceso de enseñanza y cómo evolucionan.

Un capítulo importante y aparte sería analizar las condiciones en las cuales la institución educativa debe colaborar para que este proceso se genere en forma más exitosa y no quede solo en manos de la iniciativa exclusivamente de la relación profesor-alumno.

La institución educativa es importante en el proceso.

Como Institución Educativa no solo me refiero a la institución en particular sino también al entorno facilitador del proceso de enseñanza aprendizaje, porque debe ayudar a que esta interacción entre los dos actores del proceso se dé fluidamente, facilitando los elementos necesarios requeridos.

Los aspectos en donde la institución educativa tiene que participar tendría que ver con los aspectos entre los que se podría citar aspectos de propiciamiento del entorno para que el proceso se mejore continuamente de manera de adaptar al proceso educativo a las siguientes tendencias o expectativas[3]:

·         Aceleración del progreso, aceptación del cambio.

·         Globalización, internacionalización, comprensión intercultural.

·         TIC. Uso pertinente de la tecnología.

·         Crecimiento de desigualdades entre países ricos y pobres.

·         La escuela debe preparar para la competencia, promover el espíritu de iniciativa, la cooperación y la solidaridad

·         Transmisión de conocimientos y cultura

·         Desarrollo de la personalidad de los educandos: valores éticos y ciudadanía

·         Preparación para la vida profesional y no puntualmente para un trabajo

·         Contribución a la igualdad de oportunidades

Todos estos aspectos se mencionan, pero no se analizan, pero es indudable que tienen importancia en el resultado final. Estas definiciones que están en otras órbitas de la enseñanza y que requieren un análisis prospectivo inciden indudablemente en el proceso.

A continuación, se analizan algunas condiciones relacionadas al cambio de rol del profesor en el proceso de enseñanza-aprendizaje.



[1] Díaz (2001). Estrategias de Aprendizaje. Ediciones Mc Graw Hill. México.

[2] https://educomunicacion.es/didactica/0031clasificacionmetodos.htm. Basada en textos de Renzo Titone y de Imideo Nérici. Autor: Enrique Martínez-Salanova Sánchez.

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