Adaptación al cambio del profesor del siglo XXI

Las nuevas competencias del docente se modificarán tratando de potenciar el uso de tecnologías de la información y de comunicación para motivar el interés del alumno utilizando nuevas herramientas y metodologías pedagógicas. 

¿Qué consideraciones deben tomar en cuenta el profesor en base a las características de los estudiantes?[1]

·         Se deben considerar cambios profundos en las metodologías

·         Se deben entender los nuevos estilos de aprendizaje en base a TIC.

·         Se deben replantear los contenidos priorizando los que son necesarios en la sociedad actual.

·         Los profesores deberán aprender a utilizar el lenguaje de los estudiantes.

Este proceso va más allá del uso de tecnologías, los profesores o más bien: tutores, deberán tener las características de un facilitador, un colaborador, un desarrollador de equipos y, por supuesto, un moderador.

Las competencias que utilizar por los profesores para estos procesos pueden ser las siguientes:

a.       Ser flexible: Ser capaz de adaptación frente a distintas situaciones y tipos de alumnos. El profesor debe ser capaz de adaptarse a la forma en que los alumnos aprenden, como se comportan en el aula, sus planes personales de aprendizaje, etc. El papel del profesor implica flexibilidad para modificar el rumbo y adaptar e integrar la didáctica con las herramientas que ahora mismo manejan los alumnos (smartphones, uso de Tablet, computadoras), los entornos donde se mueven (redes sociales…) y la gran cantidad de información, a menudo sin filtros, que pueden llegar a manejar (Internet).

Así, por ejemplo, los manuales y libros de texto rebosantes de información pueden seguir siendo una guía de enseñanza, pero el enfoque metodológico en el siglo XXI debe recaer fundamentalmente sobre las competencias y habilidades de los alumnos: qué hacer con esa información y cómo hacerlo.

b.      Visión de futuro: Un profesor eficaz piensa en el futuro de sus alumnos y es consciente de las oportunidades de carrera que pueden surgir para ellos desde una formación innovadora. Siempre diseña sus formaciones tratando de asegurarse no solo de que ningún alumno abandone, sino enfocándose en prepararlos para que lo aprendido constituya un cambio en su vida en el futuro.

c.       Imaginación creativa. La herramienta más efectiva que un docente puede usar es su imaginación. Con la eclosión de las TICs, las personas se ven sometidas a un bombardeo de estímulos cotidiano que hace que los tiempos de atención disminuyan notablemente. Las empresas tampoco disponen de demasiado tiempo para que sus trabajadores lo pasen enfrascados en una formación larga y pesada.

d.      Jugar en equipo: Parte de ser un docente es poder trabajar junto con los alumnos como parte de un equipo. Cuando trabajamos en equipo, brindamos a los estudiantes una mejor oportunidad de aprender. El educador debe ser capaz de colaborar y trabajar bien dentro de un equipo y al mismo tiempo es importante saber enseñar a sus alumnos las habilidades necesarias para que ellos también puedan desenvolverse con eficacia trabajando en equipo: compartir su experiencia y pericia, y comunicar y aprender de los demás es una parte importante del proceso de aprendizaje y enseñanza, así como de la vida profesional.

e.       Dominar la filtración de contenidos. En estos tiempos de sobrecarga de información, es imperativo saber encontrar, filtrar y adaptar recursos creativos e interesantes que nos ayuden a mantener a los estudiantes interesados y motivados. Esto significa buscar nuevas aplicaciones para usar, explorar eficientemente la web en busca de inspiración, suscribirse a lectores RSS y saber desenvolverse eficazmente en las redes sociales.

f.        Involucrados en el aprendizaje continuo. Los profesores del siglo XXI no solo esperan que sus estudiantes sean aprendices de por vida, sino que también ellos quieren serlo, progresando a través de sus propios cursos de desarrollo profesional y personal, saben que nunca se puede aprender demasiado, y se preocupan por tomar cursos online, asistir a seminarios, talleres y cualquier formación que los mantenga actualizados y les haga mejores formadores.

Se mantienen actualizados con las nuevas tendencias educativas y las tecnologías actuales y saben cómo modificar los planes de estudio de años anteriores para actualizarlos.

g.      Saber cuándo reducir la velocidad. Ser un profesor online comprometido con el éxito de los alumnos puede resultar una labor muy exigente. Corremos el riesgo de que, ya que la tecnología se halla disponible durante las veinticuatro horas del día, nosotros también estemos continuamente alerta. Las habilidades de un profesor incluyen dominar la comunicación eficaz para saber posponer requerimientos y fijar límites; manejar herramientas de productividad para hacer más eficaz el trabajo diario, así como respetar cuándo es el momento cada día de desconectar y relajarse. La enseñanza no ha de consistir necesariamente en una revolución disruptiva, significa que un profesor online pueda enseñar como siempre ha enseñado, pero con las herramientas y la tecnología actuales.

 

Dadas estas apreciaciones se sugieren algunas recomendaciones o mejoras para potenciar las clases de acuerdo con los autores Silva y Castillo[2]:

·         Cambiar el enfoque de aprendizaje a uno centrado en los estudiantes y en la manera que aprenden.

·         Utilizar metodologías que fomenten el aprendizaje activo

·         Considerar los intereses de los estudiantes al momento de planificar las clases (utilización de TICs, trabajo en grupos, actividades prácticas, etc.)

·         Aclarar los objetivos y expectativas que se tienen de los estudiantes para disminuir la frustración, para lo cual el contrato didáctico puede ser una buena ayuda.

·         Respetar, aceptar y valorar a todos los estudiantes

·         Apoyar a los estudiantes en su período de transición entre la escuela y la universidad

·         Incluir el uso pedagógico del contrato didáctico. Esto es fundamental, dado que si el alumno se niega a aprender de esta manera, esta estrategia no se puede realizar.

 

En resumen, en este contexto para aprovechar de manera efectiva el poder de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TICs), deben cumplirse esencialmente las siguientes condiciones:

·         Alumnos y profesores deben tener acceso adecuado a las tecnologías digitales y a internet; ya sea en las aulas, en los centros de formación laboral y/o empresarial, o bien en los lugares que los propios alumnos escojan para su formación. Los profesores que ofrecen aprender mediante elearning pueden ayudar a aquellos colectivos que tienen conectividad limitada mediante algunas adaptaciones de su metodología de enseñanza online.

·         Alumnos y profesores deben tener a su disposición o comprometerse a producir contenidos educativos y formativos en formato digital que sean significativos, de buena calidad y que tomen en cuenta tanto los objetivos de aprendizaje como la motivación y diversidad de los alumnos.

·         Los profesores deben poseer las habilidades y conocimientos necesarios para ayudar a los alumnos a alcanzar altos niveles de rendimiento y aprendizaje significativo mediante el uso de los nuevos formatos, recursos y herramientas digitales tanto como de modelos de evaluación adaptados.

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